La pandemia que actualmente azota a todos los países, ha generado una creciente necesidad de información confiable respecto al coronavirus, su tratamiento, síntomas, número de casos, entre otros. El covid-19 y sus consecuencias son ahora temas de interés mundial. En los buscadores, todos los temas relacionados a esta enfermedad son los de mayor tendencia de búsqueda en este tiempo.

Entonces, es allí donde los medios digitales fungen como principales fuentes de información, puesto que la población mundial requiere a diario de fuentes confiables para su necesidad constante de información verídica acerca de esta enfermedad mediante contenidos y datos exactos cuyo tratamiento y manejo sea el correcto para ellos.

“En esta coyuntura, hay mucha gente que solo se está informando a través de los medios digitales y ya no mediante los medios tradicionales”, señala Kilver Fasanando Lezcano, director de Prensa de Panamericana TV Filial Trujillo.

Es por ello que, los medios de comunicación tienen la obligación de brindar información de la forma más precisa y concisa porque el coronavirus y todas sus implicancias, son un tema delicado donde se tocan asuntos de gran susceptibilidad y que, a su vez, exige que los datos y cifras sean las más reales, además de, citar fuentes oficiales y de primera mano.

Fasanando Lezcano añade que hay pocos profesionales que saben de la existencia de una guía de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para periodistas.

Asimismo, la información difundida por los medios de comunicación debe cumplir las características mínimas en torno a redacción, originalidad y, sobre todo, una impecable corroboración y verificación de datos, para, de esta manera, evitar caer en brindar “fake news” o noticias falsas.

Franco Larios, jefe de Proyectos Digitales del Diario de La Industria, señala que, en redes sociales, el cumplimiento de las normas comunitarias es de suma importancia, en la cual la imagen y verificación de fuentes son primordiales para evitar las noticias falsas, en Facebook, para ser exactos, cuando una publicación es reportada como falsa o spam, esta es disminuida su visibilidad ante los usuarios.

Google ha activado una sección especial en su página web sobre el covid-19 con información verificada según la OMS y los medios que son validados por el buscador. Es decir, los medios digitales podrían nutrirse de información confiable en esta sección.

Del mismo modo, se debe evitar caer en titulares sensacionalistas o tendenciosos que solo busquen generar alcance o visitas a sus portales, puesto que se debe tratar este tema de la forma más prudente o delicada, debido a que lo que está en juego son vidas y no se debe exagerar los títulos y entradillas de las publicaciones, evitar citar declaraciones políticas que no sumen y, a su vez, no emplear términos que distorsionen el contenido de la noticia.

“Lo que se recomienda ahora es ni generar falsas esperanzas ni ser alarmistas con la información que se brinda”, indica Carlos Conde Piminchumo, director de Prensa de América Televisión – filial Trujillo.

El periodista, en estos casos, debe practicar su empatía, siempre.

Manuela López, de la Escuela Andaluza de Salud Pública, menciona que se debe evitar caer en posibles peores escenarios, proporcionar a los lectores acciones específicas que puedan llevar a cabo, reflexionar que no todos los temas merecen ser cubiertos, un lenguaje fácil de entender y tratar de llenar vacíos de información con periodismo de servicio.

Para Karin Wahl-Jorgensen, de la Universidad de Cardiff, los periodistas deben aprender a reconocer tanto la naturaleza de la amenaza como su responsabilidad de manejar las emociones del público y no difundir el miedo indebidamente.

“Podemos caer en situaciones que genera efectos negativos en quien lo lee, como en quien lo emite, porque puede desprestigiar la credibilidad del periodista, e inclusive, perderla”, agrega Kilver Fasanando.

Además, vivimos ante un hecho histórico y sin precedentes como es esta pandemia, en el cual la calidad de la información brindada debe tener diversos enfoques y saber comprender la complejidad, dinamicidad y globalidad de este fenómeno.

“Los periodistas no deben bajar la guardia a la hora de pensar en las consecuencias que tendrán sus informaciones sobre la más humana de las pasiones en este momento: el miedo”, indica Raúl Mogollón, docente de          la escuela de posgrado de la Universidad Carlos III de Madrid.

José Carranza Castillo, jefe de la Red Asistencial de EsSalud-La Libertad manifiesta que: “En ocasiones las informaciones brindadas por los medios no ayudan al mensaje que requieren enviar las instituciones y no educan, solo alimentan el temor de la población”.

La capacidad de una información de direccionar a la fuente oficial y brindar documentación de confianza, debe ser la característica fundamental en estos tiempos de pandemia.

Con respecto a Facebook, esta red social ha activado la posibilidad de etiquetar las publicaciones con la opción “Información sobre el covid-19”, dicha opción le genera mayor alcance a las publicaciones del medio digital que la emplee.

En relación a la confiabilidad de un medio, Conde Piminchumo indica: “Para que un medio sea confiable, puede esperar unos días para publicar la información cuando ya se haya cruzado la información correspondiente o se tenga toda la data posible”.

La información debe ser acompañada por contenidos multimedia que hagan más entendible su comprensión.

Una información que respeta los códigos de fondo y forma, ha sido verificada por varias fuentes, emplea un lenguaje no tan complicado, profundiza en el tema, genera en el lector un llamado a la acción y, sobre todo, es utilitaria, es la información que debe ser publicada en los medios digitales, hoy tan populares.

En suma, la ávida necesidad de información por parte de los internautas debe ser correspondida por una correcta y responsable información por parte de los medios de comunicación y los periodistas, que están obligados a pasar sus informaciones por un riguroso proceso que briden ese rigor periodístico tan necesario en estos tiempos de pandemia.