Situado a 33 kilómetros de la ciudad de Chiclayo, en la región Lambayeque, se encuentra el distrito de Túcume. Este valle no solo alberga 23 pirámides de barro construidas por la antigua civilización Lambayeque, sino que actualmente es el hogar del primer museo arqueológico que apuesta por el concepto “Eco-museo” en el Perú.

El Eco-museo de Túcume está conformado por 35 asociaciones y tiene como objetivo promover y desarrollar acciones en la comunidad local para la gestión sostenible de su patrimonio cultural y la mejora de las condiciones del entorno ambiental, mediante el uso de la educación, como una herramienta para el fortalecimiento de las responsabilidades ciudadanas, inclusión de género y lucha contra la pobreza. En otras palabras, los conceptos de patrimonio cultural, educación para la conservación, poblamiento urbano-rural, turismo sostenible, agricultura, paisaje y naturaleza son la esencia de esta entidad.

La propuesta “Eco-museo” la inició el fundador y ahora exdirector del Museo de sitio de Túcume, Alfredo Narváez Vargas, hace aproximadamente 25 años en base a los ideales del francés Henri Riviére, quien propuso la conversión del museo tradicional en un museo sin fronteras, transformando así el antiguo concepto de “edificio – colección – público” por el de “territorio-patrimonio – comunidad”.

Son diversas las actividades educativas que el Eco-museo ofrece para la contribución al proceso de desarrollo de los conceptos mencionados. Estas son realizadas en áreas ubicadas dentro de un gran complejo, el cual se encuentra a mitad de camino hacia “Huaca Mirador”. Cada área posee una parcela determinada y, de alguna manera, están relacionadas entre sí.

  • El vivero – biohuerto

“Se denomina vivero, porque producimos plantas estrictamente nativas del bosque seco y biohuerto porque trabajamos con instituciones educativas el sembrado de hortalizas”, explicó Walter Sánchez y Flor Mira, encargados del mantenimiento del lugar.

Algunas de las plantas que posee el vivero son elhualtaco, cun cun, overo, palo santo, huayruro, y algarrobo. Están destinadas a la venta o reforestación.

  • Tierra de niños (TINI)

Cuenta con 8 años de creación. Es un convenio institucional entre la Asociación para la Niñez y el Ambiente (ANIA), el Museo de Sitio de Túcume y la Unidad Ejecutora 005 de Lambayeque, donde participan niños de la comunidad, zonas rurales y/o zona urbana en el cuidado del medio ambiente.

Se trabaja en el taller de sembrado de algunas plantas nativas y medicinales, como también, en la elaboración de maceteros a base de material reciclable. Dichos maceteros adoptan la forma que la imaginación de los niños produce, y a su vez, se les enseña un decorado con detalles iconográficos de la cultura Lambayeque.

“Tenemos un ambiente hecho con material reciclado denominado Casita TINI donde los niños se reúnen a interactuar y conversar”, comentó Walter Sánchez. “También les narramos algunas leyendas sobre el pueblo de Túcume”, agregó.

  • La planta de reciclaje

De aquí se obtienen los materiales que los integrantes del programa Tierra de Niños utilizan en sus talleres.

“Toda la basura que entra al museo llega aquí,  tenemos un lugar dónde pesamos la basura, la registramos y la seleccionamos. También contamos con un pozo de relleno, lo que no sirve, se deposita ahí”, relató Flor Mira.

  • Área de elaboración de abono

“Brindamos este taller a los niños en 4 visitas al mes”, explicó Sánchez. “En la segunda visita se les enseña la elaboración del abono orgánico, para qué y porqué es importante utilizarlo. La materia se puede recolectar en la zona, por ello incentivamos a los niños a no quemar o botar la basura orgánica”.

  • Áreas de cultivo

El Eco-museo brinda el espacio y asesoría para la siembra y cosecha en sus terrenos a diferentes instituciones, tal es el caso del huerto escolar, perteneciente a una institución educativa de la comunidad.

También existe un área donde se cultiva el algodón nativo y otra en la cual se siembran plantas que son aromáticas y medicinales a la vez, pese a que estas no son exclusivamente nativas, son de uso común por la población de Túcume: yerba luisa, llantén, cedrón, romero, ruda, entre otras.

  • Bicitours

Es un proyecto que se puso en marcha en Agosto del año 2018 gracias al apoyo de la Sustainable Preservation Initiative (SPI) y National Geographic. Mediante el uso de bicicletas, propone una alternativa diferente e innovadora de recorrer el complejo arqueológico, la cual no solo contribuye con el cuidado del patrimonio natural del museo, sino que también es una manera útil de salir de la rutina y ejercitarse, es como viajar a través de la historia sobre ruedas.

Cada actividad mencionada nos muestra el potencial turístico, la perspectiva innovadora, la contribución para con las comunidades de la zona, el impulso por el desarrollo sostenible y la identificación para la conservación del patrimonio cultural lambayecano, que ofrece el Museo de Sitio de Túcume, esta es la razón por la que el 30 de noviembre del 2017, el museo obtuvo el primer premio en la categoría Idel VIII Premio Iberoamericano de Educación y Museos, organizado por el programa Ibermuseos, con el proyecto “El eco museo: estrategias educativas para hacer del patrimonio cultural una herramienta inclusiva de desarrollo sostenible”.

El Eco-museo de Túcume aspira a seguir renovando e innovando su programa en base al desarrollo sostenible y los diferentes conceptos que este engloba. Esperamos con altas expectativas sus próximos proyectos, que estamos seguros, seguirán sorprendiéndonos. De igual manera, anhelamos ver iniciativas similares en la región La Libertad, que tiene un gran potencial turístico.